El fotógrafo y artista José Quintanilla presenta Giverny 2.0, una exposición comisariada por Sema D’Acosta que propone una estimulante reflexión sobre los vínculos entre fotografía y pintura, tomando como punto de partida el jardín de Claude Monet y el legado del impresionismo. Lejos de buscar una reproducción fiel del célebre enclave francés, Quintanilla convierte Giverny en un laboratorio visual donde la imagen deja de ser un documento para transformarse en una experiencia perceptiva, cuestionando la manera en que construimos la realidad a través de la mirada.
La serie nace tras la visita del artista a Giverny en 2023, una experiencia que, paradójicamente, comenzó con cierta decepción ante la distancia entre el lugar real y el imaginario construido por Monet. Fue durante el revelado de los negativos cuando encontró el verdadero sentido del proyecto: explorar la imagen invertida, alterar los códigos cromáticos y descubrir que la esencia del impresionismo no residía en representar el paisaje, sino en interpretar la luz, el color y las emociones que este despierta. Así, las fotografías abandonan cualquier vocación documental para acercarse a un territorio donde la abstracción, la materia y la pintura dialogan constantemente.
La exposición también pone en valor el profundo conocimiento técnico de Quintanilla como impresor y artesano de la imagen. Cada obra es el resultado de un meticuloso proceso manual en el que intervienen papeles especiales, pigmentos, tratamientos sobre las superficies e intervenciones que convierten cada fotografía en una pieza única. Frente a la inmediatez de la imagen digital, Giverny 2.0 reivindica el tiempo, el oficio y la experimentación como herramientas creativas, ofreciendo una lectura contemporánea del espíritu impresionista en la que la luz, el color y la materia vuelven a dialogar con la misma intensidad que hace más de un siglo.




