Por Ángel Villacorta Escandell

Mucho antes de convertirse en una marca de identidad internacional, la moda Adlib (del latín Ad Libitum) nació como la expresión estética de una Ibiza que estaba cambiando para siempre. A finales de los años sesenta, la isla vivía un fenómeno único en Europa: la convivencia entre la tradición rural arcaica ibicenca y la llegada masiva de artistas e intelectuales internacionales, además de convertirse en una de las sedes hippie del planeta. De aquella fusión espontánea surgió una nueva manera de vestir, inspirada en los encajes, bordados y tejidos naturales de la indumentaria más básica tradicional pitiusa, pero reinterpretada con una visión moderna, libre y sofisticada.

La figura decisiva para convertir aquella tendencia en un fenómeno internacional fue la Princesa Smilja Mihailovitch, (Dory Osjecani) conocida durante décadas como la “Princesa de las Pitiusas”. Yugoslava de origen, políglota, cultivada y extraordinariamente bien relacionada con los círculos de la alta sociedad europea, llegó a Ibiza en los años sesenta y comprendió antes que nadie que la isla poseía una esencia estética propia que merecía ser proyectada al mundo. Gracias a su capacidad para reunir a diseñadores, empresarios, periodistas y personalidades influyentes, logró transformar un estilo de vida en un concepto de moda.

En 1971 se celebró la primera Semana de la Moda Adlib, considerada el nacimiento oficial de la marca Ibiza. Aquellos desfiles, organizados en una isla que comenzaba a despertar al turismo internacional, reunieron a diseñadores, modelos, celebridades y prensa especializada. La propuesta era revolucionaria para su tiempo: prendas cómodas, femeninas, artesanales y alejadas de la moda convencional. El mensaje era tan simple como poderoso, ‘’viste como quieras pero con gusto’’.

La repercusión fue inmediata. Bajo el impulso de Smilja Mihailovitch y gracias a sus contactos con figuras de la jet set internacional, Adlib se convirtió en una herramienta de promoción extraordinaria para Ibiza. La prensa comenzó a asociar la isla con un estilo de vida basado en la libertad, la creatividad y una elegancia relajada que contrastaba con la rigidez de la moda dominante en aquellos años. Más que una tendencia, Adlib se transformó en un símbolo cultural.

Durante los años setenta, considerados la edad de oro de Adlib, numerosos talleres, diseñadores y artesanas encontraron en este movimiento una oportunidad de crecimiento. La moda ibicenca dejó de ser una curiosidad local para convertirse en una imagen reconocible dentro y fuera de España. El blanco se consolidó como su color emblemático.

Tras el fallecimiento de la Princesa Smilja en 1994, las instituciones insulares, el Consell d’Eivissa, asumieron la conservación y promoción del legado Adlib. Lejos de desaparecer, la marca evolucionó hacia una estructura más profesional, reforzando su presencia en ferias internacionales y consolidando una nueva generación de diseñadores.

Este 2026 la pasarela cumplió 55 años por todo lo alto en el milenario puerto de Ibiza. Con una organización e infraestructura propia de pasarelas del más alto nivel, más de medio centenar de modelos de talla internacional desfilaron las creaciones de los doce diseñadores con el sello de Adlib del Consell d’Eivissa. En las palabras de María Fajarnés previas al desfile nos explica que este año, la pasarela se centrará en sus orígenes, “el blanco que nos une, la identidad que reconoce a ibiza mundialmente desde la luz, y esa esencia del mediterraneo y sus casas blancas” Elisa Pomar Ibiza, Espardenyes Torres, Estrivancus, Ibimoda, Ibiza Stones, Ivanna Mestres, Monika Maxim Ibiza, Piluca Bayarri, S72 Hat, Tony Bonet, Virginia Vald y Vintage Ibiza.

Con Isabel Jimenez Pedrosa como presentadora, e invitados fijos como Fiona Ferrer Leoni Manuel Díaz ‘’El Cordobés’’, su esposa Virginia Troconis, Laura Ponte, el icono Carlos Martorell o la estilista Cristina Reyes, entre muchísimas caras conocidas del mundo del cine, la moda o empresarios de renombre. La ciudad de ibiza se convirtió en el punto de mira de las baleares donde la pasarela más antigua de España volvió a demostrar un año más que la moda ibicenca es la dueña del verano.

Adlib sigue evolucionando sin perder su esencia original: la unión entre la tradición ibicenca y la modernidad. Muchas prendas unen la rica indumentaria payesa incorporando nuevas texturas, cortes y transparencias que aportan una visión contemporánea. El resultado es una moda que mantiene su raíz artesanal mientras dialoga con tendencias actuales, reflejando una Ibiza donde lo auténtico y lo moderno conviven de forma natural. Adlib sigue siendo, así, una expresión viva del estilo de vida mediterráneo, entre la herencia cultural y su estética única.

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