La firma mallorquina presenta su colección F/W26 a través de un universo botánico donde flores, artesanía e imaginación transforman sus siluetas más icónicas.
Camper imagina el otoño como un territorio en el que la naturaleza puede brotar de cualquier lugar. Bajo el nombre de Floratopia —una combinación de «flora» y «topia», en referencia a un lugar o utopía floral—, la firma presenta su campaña F/W26, fotografiada en Ámsterdam por el dúo Blommers & Schumm, en un escenario de inspiración académica donde los bailarines Emma Portner y Toon Lobach estudian, clasifican y descubren la nueva colección como si se tratara de un extraño espécimen botánico. Entre herbarios, campanas de cristal y fichas de clasificación, un misterioso líquido desencadena la transformación: de los zapatos comienzan a brotar flores de colores ilustradas por el artista estadounidense Erik Winkowski. Una imagen que resume el espíritu de una colección concebida para encontrar belleza en la mezcla de lo inesperado, lo artesanal y lo imaginativo.
La naturaleza se convierte también en lenguaje de diseño. Lirios, ranúnculos, tulipanes y margaritas aparecen bordados o impresos sobre el cuero, incorporándose a siluetas nuevas y reconocibles de Camper y aportando una dimensión casi táctil a cada modelo. La propuesta recupera, además, uno de los códigos fundamentales de la casa: TWINS, nacido en 1988 con la idea de que el zapato izquierdo y el derecho no tienen por qué ser idénticos. En Floratopia, esa asimetría adquiere una lectura botánica, como si cada pie perteneciera a una especie diferente. Entre las novedades destacan los Dean TWINS, en versiones derby y mocasín, y la bailarina Casi Myra TWINS, mientras que la temporada introduce también Right Left, un tacón híbrido que amplía la familia Right, y Alaro, un diseño invernal de alto rendimiento bautizado con el nombre de un pequeño pueblo de Mallorca. Por su parte, Pelotas, icono de Camper desde 1995, abandona temporalmente su territorio habitual para transformarse en una bota de inspiración boxística, fabricada en Europa y acompañada por una garantía de por vida.
Toda la campaña se articula como un particular Camperium, un herbario imaginario en el que cada flor recibe su correspondiente nomenclatura latina y cada zapato se presenta como una especie singular. En un momento en el que la relación entre naturaleza, tecnología y artesanía ocupa buena parte de la conversación creativa, Camper reivindica el valor de lo manual y de aquello que no puede reproducirse exactamente dos veces. Floratopia convierte así la colección F/W26 en algo más que una sucesión de novedades: propone un pequeño mundo propio, entre la botánica y la fantasía, donde los zapatos parecen crecer, mutar y adquirir una identidad independiente. La colección está disponible desde el 2 de septiembre en tiendas Camper de todo el mundo, puntos de venta seleccionados y en camper.com.




