El calendario gastronómico de agosto deja dos citas perfectas para quienes entienden que comer también es descubrir, jugar y viajar sin salir de la ciudad: el 22 de agosto, Día del Bao, y el 25, Día Internacional del Ramen. Dos fechas que encuentran en Madrid dos protagonistas muy distintos, pero unidos por una misma idea: el respeto por la tradición llevado a la mesa con personalidad propia.

BAOYILONG | El bao que se bebe con pajita

El 22 de agosto, Día del Bao, es la excusa perfecta para acercarse a Baoyilong y descubrir una de sus propuestas más llamativas: el Bao Imperial de Huevas de Cangrejo (蟹黄大汤包 / Xie Huang Da Tang Bao), una pieza de unos diez centímetros que guarda en su interior un intenso caldo que se sorbe con pajita antes de entregarse a la masa fina y esponjosa y a su relleno de cerdo, carne y huevas de cangrejo. Originario de Shanghái y la región de Jiangsu, este bao representa una evolución premium de los tradicionales xiaolongbao y conserva ese carácter de pieza especial que históricamente acompañaba banquetes y celebraciones. Su degustación tiene casi algo de ritual: primero el caldo, después la masa y el relleno, dejando que la temperatura, la textura y el sabor hagan el resto. Más allá de esta especialidad, Baoyilong construye su propuesta alrededor de una cocina china de raíz casera, con baozi, dumplings, gyozas, noodles, sopas y otros platos elaborados en el propio restaurante, desde las masas hasta los rellenos, las salsas y los caldos. Una forma de acercarse a Shanghái desde Madrid sin artificios y con una premisa sencilla: producto, técnica y tradición.

KOMAINU | El ramen que empieza por el noodle

Tres días después, el 25 de agosto, llega el Día Internacional del Ramen y Komainu reivindica que detrás de un buen cuenco hay mucho más que un caldo humeante. Aquí los noodles se elaboran en la propia cocina con harinas seleccionadas y agua de kansui, el elemento que aporta al ramen su elasticidad, textura y color característicos, mientras los caldos necesitan más de doce horas de cocción para alcanzar profundidad y umami de forma natural. Entre sus propuestas destaca el Tonkotsu, de origen en Kurume, con caldo cremoso de huesos de cerdo y aves, noodles, chashu, verduras y huevo marinado; el Vegetariano Miso, elaborado a partir de verduras cocinadas lentamente; y el Tantanmen, una versión sin caldo con guindilla y sésamo para mezclar con los noodles. La carta continúa con el Tonkatsu y el Katsu Sando, demostrando que la cocina de Komainu va más allá del ramen y que la tradición japonesa puede convivir con propuestas más contemporáneas sin perder su esencia. La clave está en algo aparentemente sencillo: no utilizar potenciadores artificiales ni conservantes y dejar que sean el producto, el tiempo y la técnica quienes construyan el sabor.

BAOYILONG
Calle Núñez de Balboa, 64 · Madrid
Calle Don Ramón de la Cruz, 49 · Madrid
Calle López de Hoyos, 327 · Madrid

KOMAINU
Calle José Abascal, 13 · Madrid
Calle Manuela Malasaña, 9 · Madrid

Madrid también se come a través de sus pequeñas ceremonias gastronómicas: un bao que obliga a acercar una pajita a su interior para descubrir el caldo escondido, un cuenco de ramen cuyo secreto empieza mucho antes de llegar a la mesa o una receta que conserva en cada gesto la memoria de un lugar. Dos fechas, dos cocinas y dos maneras de viajar sin moverse de la capital. Porque cuando la gastronomía está bien entendida, la tradición no pesa: se disfruta.

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