Hay marcas que forman parte del paisaje emocional de un país. Paradores de Turismo de España es una de ellas. Castillos, monasterios, palacios o conventos convertidos en hoteles que durante décadas han ofrecido algo más que alojamiento: una manera de viajar vinculada al territorio, al patrimonio y a la memoria de los lugares. Ahora, en un momento clave de su historia, la compañía presenta su nueva campaña de marca, “Paradores, para todos. Para todas”, una invitación a redescubrir la red hotelera en pleno proceso de transformación. No se trata de cambiar lo que es Paradores, sino de volver a mirarlo con ojos contemporáneos, recordando que tras cada edificio histórico late una experiencia que mezcla cultura, gastronomía, naturaleza y arte.
La campaña llega acompañando el mayor proceso de modernización de la red en décadas. Con una inversión superior a los 250 millones de euros, la compañía prevé renovar más del 50 % de sus establecimientos antes de 2028, año en el que celebrará su centenario. Un cambio profundo que no solo afecta a la arquitectura o a la experiencia del huésped, sino también a la forma de contar lo que representa la marca. Como explica su presidenta, Raquel Sánchez Jiménez, renovar Paradores significa también mirar al pasado para proyectar el futuro, recordando que la red es mucho más que sus edificios: es patrimonio, territorio, sostenibilidad, gastronomía y cultura. En paralelo, los resultados acompañan esta etapa de evolución: ocupaciones cercanas al 76 %, más de 337 millones de euros en ingresos y beneficios que confirman la solidez de un modelo que ha sabido convertir la historia en hospitalidad.
La nueva identidad se articula a través de un gesto sencillo pero muy revelador: convertir el propio nombre en un espejo del viajero. Así nacen versiones como PARAVENTUREROS, PARACLÁSICOS, PARAFAMILIAS o PARASIBARITAS, una manera de recordar que cada viaje responde a una motivación distinta y que Paradores puede ser el escenario de todas ellas. La estrategia, desarrollada por Darwin & Verne, moderniza el lenguaje visual y verbal de la marca sin romper con su identidad histórica. Porque la esencia permanece intacta: Paradores sigue siendo ese lugar donde España se cuenta a través de sus paisajes, su arquitectura y su cocina, pero ahora lo hace con una voz más abierta, más cercana y más consciente de que viajar, hoy más que nunca, es una forma de expresar quiénes somos.




