EKÖ BISTRO, el proyecto gastronómico capitaneado por Íñigo Uribe Paredes y Eden Monoyez, presenta su propuesta especial para San Valentín con un menú diseñado para celebrar el placer de la mesa sin artificios. Disponible el 14 de febrero y también los días 12, 13 y 15, la propuesta reúne algunos de los platos más emblemáticos de la casa —cigalas con mantequilla, ajo y perejil; perdiz en escabeche con escarola y cereza; o un refinado Boeuf Rossini con verduras— por un precio de 85 euros. Una invitación a disfrutar del producto, la técnica y el tiempo compartido, en uno de los restaurantes más inquietos del panorama madrileño.
Esta propuesta romántica convive con la reciente apuesta de Ekö Bistro por reforzar su concepto de barra, un espacio más informal pero igualmente exigente en calidad. Situada en Sagasta, 23, la barra ofrece una carta de bocados para compartir con un ticket medio de 25 euros, pensada para quienes buscan una experiencia gastronómica relajada sin renunciar al nivel del restaurante. Croque monsieur, saam de gambas al pil-pil, tablas de quesos franceses o croquetas de rabo de toro configuran una oferta desenfadada, abierta y muy coherente con la filosofía del proyecto.
La cocina de Íñigo Uribe Paredes se mueve con soltura entre la tradición francesa y la española, reinterpretando clásicos con personalidad propia. Desde el celebrado croque monsieur —con bechamel impecable, Saint-Nectaire y papada Joselito— hasta platos menos habituales en las barras madrileñas como la quiche de puerro y champiñón, el rôtie de Camembert o la tarama de Maison Petrossian, Ekö Bistro consolida una propuesta singular que apuesta por el mejor producto y una ejecución precisa. A ello se suman embutidos seleccionados, ostras, quesos de autor y una cuidada oferta dulce que completa la experiencia.
El apartado líquido es otro de los grandes pilares del restaurante. Bajo la dirección de Eden Monoyez, la barra despliega una extensa selección de vinos por copas —más de 30 referencias nacionales e internacionales— y una coctelería que sigue marcando el ritmo en Madrid. Destaca el menú “Los 7 pecados capitales”, una colección de cócteles de autor que invita a pecar con mezclas sofisticadas y creativas, junto a clásicos reinterpretados y opciones sin alcohol. Ya sea para una cena especial de San Valentín, un aperitivo de fin de semana o una noche improvisada en barra, Ekö Bistro se confirma como uno de esos lugares donde el disfrute es siempre la verdadera especialidad.




