Hubo algo casi terapéutico en volver a sentarse en un teatro para celebrar el viaje. El Real Teatro del Retiro se llenó este viernes de mochilas invisibles, ganas de mundo y mucho storytelling digital con motivo de la VII edición de los Premios IATI 2026. Una gala que, más allá de repartir premios, vino a confirmar que viajar ya no es solo desplazarse: es narrar, editar, emocionar y —cada vez más— construir comunidad. En la platea, 350 creadores de contenido, periodistas, perfiles híbridos y viajeros profesionales de España, Portugal, Italia y Latinoamérica compartían risas, experiencias y ese brillo en los ojos que solo aparece cuando uno habla de lugares que le han cambiado un poco la vida.

La ceremonia, conducida con desparpajo y sentido del humor por Silvia Abril junto a Carolina Iglesias y José Pablo García, fue un ejercicio de equilibrio entre el show y el reconocimiento real al talento. Aquí no se premia solo el número de seguidores, sino la constancia, la mirada propia y la capacidad de contar el mundo con honestidad. Cristian Delgado se alzó con el premio a Mejor cuenta de Instagram de viajes; La Cosmopolilla confirmó que los blogs siguen muy vivos; Cristina Verdú brilló en contenido audiovisual y Román Socias demostró que TikTok también puede ser un cuaderno de bitácora con intención. Viajar, sí, pero con relato.

Hubo espacio también para formatos que hablan de libertad y carretera, como Dora Camper Studio, y para proyectos que dignifican la comunicación turística desde lo institucional, como Ojo de Nómada. El premio al mejor creador iberoamericano fue para Alfredo de viaje, recordándonos que el idioma del viaje no entiende de fronteras, y el galardón a la trayectoria y valores viajeros recayó en José Pablo García, una figura respetada por su manera de viajar sin ruido, sin postureo y con una ética que hoy resulta casi revolucionaria.

Más allá de los nombres propios, lo interesante fue constatar el momento que vive la comunicación de viajes. Un sector que mueve cifras, sí —más de 10.000 euros repartidos en premios y miles de colaboraciones activas—, pero que también empieza a hacerse preguntas incómodas: cómo viajar mejor, cómo contar mejor y cómo hacerlo desde un lugar más humano. El jurado, formado por perfiles de peso en el periodismo de viajes, el SEO y la creación de contenido, fue clave para sostener ese criterio y alejar los premios de la simple popularidad.

IATI Seguros, impulsora de los galardones desde 2019, volvió a dejar claro que su apuesta va más allá del patrocinio: creen en el viaje como experiencia transformadora y en quienes lo cuentan como prescriptores culturales. Como señaló su CEO, Alfonso Calzado, el crecimiento de la compañía no se entiende sin esa mirada humana y auténtica. Y quizá ahí esté la clave de la noche: en un mundo saturado de destinos perfectos y fotos idénticas, lo que se celebró fue algo mucho más valioso —la manera personal, imperfecta y honesta de mirar el mundo y contarlo.

Foto:Albert Bonfills

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