Louis Vuitton vuelve a demostrar que el lujo no entiende de límites —ni de especies— con el lanzamiento de su Dog Accessories Collection 2026, una propuesta que reafirma el vínculo entre diseño, funcionalidad y estilo de vida contemporáneo. Bajo la dirección creativa de Pharrell Williams, la Maison actualiza su línea institucional para mascotas con una mirada que combina herencia viajera, sofisticación y un guiño lúdico irresistible.
Lejos de tratarse de una excentricidad pasajera, esta nueva colección consolida el universo canino de Louis Vuitton como una extensión natural de su ADN. El resultado es una serie de piezas donde el Monogram se convierte en lenguaje común entre perros y dueños, y donde cada accesorio responde tanto a una necesidad práctica como a un deseo estético.
El viaje —tema fundacional de la Maison— es el gran hilo conductor de esta edición. Entre las novedades destacan el Speedy Pet Trunk, el Kennel Trunk (concebido también como objeto decorativo para el hogar), el Neverwoof, una reinterpretación del icónico Neverfull adaptada al universo pet, y una funcional Pet Backpack pensada para desplazamientos urbanos o escapadas de fin de semana. La colección se completa con piezas como la boina LV Lovers para perros o un elegante cuenco de agua revestido en piel, diseñado para acompañar al animal en movimiento con la misma elegancia que a su propietario.
La atención al detalle se hace especialmente evidente en los accesorios para el paseo diario. Collares, correas y arneses han sido rediseñados y testados para garantizar comodidad y resistencia, en un guiño histórico al primer kennel para perros que Louis Vuitton creó en 1913. La Maison no solo mira al pasado, sino que lo actualiza con soluciones contemporáneas como la correa Monogram en versión bandolera, pensada para liberar las manos sin renunciar al estilo.
El juego de correspondencias entre dueño y mascota es otro de los grandes aciertos de la colección. Accesorios a juego —como un portatermos de piel en formato crossbody o un mini trunk Monogram con forma de hueso— permiten una coordinación sutil, casi irónica, que conecta con una nueva idea de lujo más emocional y personal.
Como broche final, Louis Vuitton ofrece su servicio de personalización mediante hot stamping, permitiendo grabar el nombre del perro —hasta diez caracteres— en el interior de collares y correas de piel. Un detalle que transforma cada pieza en un objeto único y refuerza el carácter íntimo de la colección.
La Dog Accessories Collection 2026 ya está disponible, incluyendo piezas de edición limitada. Una propuesta que confirma que, en el universo Louis Vuitton, el lujo también se pasea… con correa.







